lunes, 12 de abril de 2010

Su hija

Señora, su hija
no se vuelve más prudente
cuando usted la aturde
con urgencias, y sabe
qué tiempo hace fuera
y dónde sentarse en el bus.

Escapará de su mundo
si usted lo alicata
y convierte sus puertas
en fronteras morales:
descubrirá cuánto cabe
en un día sin la herencia
de sus vulgaridades.

Por su tranquilidad, ojalá
que usted se dé cuenta.

4 comentarios:

  1. Qué poco te prodigas, amiga! Estos versos me han hecho sentir cosas. Y también he recordado a Serrat con su "Señora"
    Bs.

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  2. ¡La verdad es que no hay mucho más que enseñar! Un abrazo, Jose.

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  3. "descubrirá cuánto cabe en un día sin la herencia de sus vulgaridades". Estos tres versos me parecen extraordinarios por la forma en que concentras en doce palabras la idea y el sentimiento, casi diría la rabia, fría. Realmente me parecen brutales (en el buen sentido del término). Besos.

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  4. Has dado con el eje del poema y también del sentimiento. Siempre un placer, estás en tu casa. Besos.

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