sábado, 24 de abril de 2010

Las palabras, mis palabras
son fugaces, hologramas,
y esperan tu regreso
siempre que desapareces
tras el tiempo que me falta.
Todas te esperan
para amanecer tranquilas
y empezar el viaje
de mi garganta a ti:
una costumbre exacta.
Ellas han decidido
contestarte y producirse
contigo como destino,
cruz roja en el mapa.
Si ahora eres dueño
de mis palabras torpes
yo me resigno a ser
el hogar al que espero.

2 comentarios:

  1. Cada vez que en el Reader el nombre de tu blog aparece en negro salto de alegría, corro a leerte y nunca me defraudas. Tus palabras se hacen esperar; pero no son fugaces, en absoluto.

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